BOGOTÁ (HaciaElUmbral). Jesús Aníbal Ramírez Duque, un sacerdote colombiano de la congregación Misioneros de la Divina Redención, fue denunciado recientemente ante la Fiscalía General de la Nación por abuso sexual de menores.
Según pudo establecer Francesco Zanardi, representante de la asociación italiana de sobrevivientes de abuso sexual clerical, el cura reside actualmente en un municipio de Nápoles llamado Torre Annunziata.
Esta nueva denuncia se suma a una de 2019, elevada ante la congregación religiosa, que también involucró a los sacerdotes Ilde de Jesús Muñoz y Jesús Antonio Ramírez Giraldo. Según los Misioneros de la Divina Redención, la denuncia de 2019 fue desestimada por el Dicasterio de la Doctrina de la Fe en tiempos del papa Francisco porque, supuestamente, “no se encontraron elementos suficientes para proceder”.
“Mi vida misionera”

La larga trayectoria del denunciado incluye periplos por varios países: además de Colombia e Italia, México, Perú y República Democrática del Congo.
Entre 2003 y 2006, Ramírez se desempeñó como “educador vinculado con el Gobierno”, encargado de “impartir la educación religiosa, ética y valores en todas las instituciones educativas del Guainía”, según información oficial de su congregación religiosa.
A partir de 2012, se radicó en Italia. Su último encargo conocido fue el vicepárroco en San Miguel Arcángel, de Torre Annunziata, jurisdicción de la diócesis italiana de Nola.
Este medio de comunicación contactó al obispo Francesco Marino, pero no obtuvo respuesta.
El rastro digital
En los últimos años, Ramírez ha sido activo en redes sociales, con cuentas en Instagram, Facebook y Youtube.
Un video de 2017 lo muestra disfrazado de payaso, una fotografía de 2024 lo retrata con un niño en los brazos. Otra, del mismo año, es una selfie junto a una niña que no supera los doce años.
A través de diversas plataformas, el sacerdote colombiano promociona su autobiografía: “Mi vida misionera: Al encuentro de diferentes culturas”, en la cual se lee que nació en 1960, en el municipio antioqueño de Carmen de Viboral.
Su publicación más reciente en Facebook es de hace seis días. Se trata de un fragmento de su obra ilustrado con una imagen hecha con Inteligencia Artificial: “Cada día es un don de Dios. Disfrútalo, ama, sirve y se feliz”.
“Traicionando su propia fe”
“Italia es un excelente país para esconder a sacerdotes pedófilos”, ha declarado el activista Francesco Zanardi, en reacción a este caso. “Primero, porque el Vaticano tiene mucha influencia en la policía y en la autoridad judicial. Segundo, porque las leyes de Europa son muy débiles. Es difícil lograr que la policía italiana intervenga por actos cometidos en Colombia”. “Es grave que la Iglesia traslade sacerdotes, ocultándolos y poniendo en peligro la salud de otros niños que, sin duda, serán víctimas de estos pedófilos. Este es el peor crimen que la Iglesia puede cometer, traicionando su propia fe y a las personas que esperan de ella”.

Actualmente, los protocolos eclesiásticos exigen que todo sacerdote denunciado por presunto abuso sexual de menores sea suspendido temporalmente y apartado de niños, niñas y adolescentes, mientras avanzan las indagaciones de sus superiores.
Vos estis lux mundi, el documento vaticano que explica cómo debe proceder el obispo ante cualquier noticia criminal que involucre a uno de sus subalternos, también refiere a la necesaria colaboración con las autoridades del orden civil.
Es lo que se espera de Francesco Marino, obispo de Nola, frente a la denuncia contra Ramírez que reposa en la Fiscalía General de Colombia.




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