
#Cine #Reseña #PeriodismoCultural
Por Biviana García
SPOTLIGHT
TÍTULO ORIGINAL: Spotlight PAÍS: Estados Unidos AÑO: 2015 DIRECCIÓN: Tom McCarthy GUIÓN: Tom McCarthy y Josh Singer FOTOGRAFÍA: Masanobu Takayanagi MÚSICA: Howard Shore EDICIÓN: Tom McArdle PROTAGONISTAS: Mark Ruffalo, Michael Keaton, Liev Schreiber, Rachel McAdams, John Slattery, Brian D’arcy James, Stanley Tucci
En tiempos en los que la velocidad de publicación de noticias en los portales y la inmediatez y globalización de la información sobrepasan a cualquier lector, la obra cinematográfica, titulada en español En primera plana, abre una puerta para la reflexión detenida sobre los propósitos del periodismo en la sociedad.
Con la tensión propia de un thriller, el filme de Tom McCarthy relata el riguroso proceso de investigación que el equipo periodístico Spothlight del The Boston Globe sigue en 2001 para sacar a la luz pública, en enero de 2002, el reportaje titulado La iglesia permitió el abuso por parte del sacerdote durante años.
El trabajo periodístico reveló que Bernard Law, entonces cardenal de la Arquidiócesis de Boston, ocultó reiteradas violaciones a niños y niñas, entre ellas las más de 130 cometidas por el ex sacerdote John J. Geoghan.
El reportaje recibió en 2003 el premio Pulitzer, como hoy día la cinta recibe premios de la crítica especializada y nominaciones a mejor película y director en los Globos de Oro y en los Óscar.
En entrevista con el periódico El País de Uruguay, Sacha Pfeiffer, integrante del grupo Spotlight, declaró que lo más importante de la película es que en ella se evidencia lo necesario que es el periodismo de investigación en la sociedad, ya que, “si no existe, no hay quien cuestione las instituciones más poderosas, ya sea el gobierno, una organización sin fines de lucro o la Iglesia”.
Además de cuestionar a la Iglesia católica al poner sobre la mesa el incómodo tema de la negligencia de la jerarquía eclesial en los casos de pederastia comprobada; la película confronta la complicidad silente de la sociedad: las autoridades policiales y jueces que miran hacia otro lado, las familias que temen hacer daño a su iglesia si denuncian, los abogados defensores que terminan auxiliando a los abusadores y no a las víctimas y los periodistas que no se comprometen a fondo con el servicio a la comunidad, sino que están detrás de sus propios intereses económicos, sus emociones o sus afanes noticiosos.
Como bien lo sintetiza uno de sus personajes: “todos sabíamos que algo pasaba, ¿dónde estabas tú?”.
A la tensión por la búsqueda de la verdad en los testimonios de las víctimas, las esquivas pruebas judiciales y las escasas declaraciones de los victimarios, se teje un último elemento: la independencia real de los periodistas, independencia no solo de la agenda de las instituciones o de los intereses económicos de los dueños del periódico o de los cortos tiempos para investigar, sino también de los lectores (53% católicos en aquella época en Boston) que habrían podido sentir el reportaje como una ataque a sus creencias.
Ante el dilema del equipo periodístico, responde contundentemente Marty Baron, editor jefe: “hay historias que nuestros lectores agradecerán”.
*Artículo publicado antes en la revista Vida Nueva dirigida por Javier Darío Restrepo. HaciaElUmbral recupera el texto del archivo personal de su autora, en memoria de Javier Darío y en homenaje a todos los denunciantes de abusos de poder en la Iglesia y a los periodistas comprometidos en la visibilización de sus denuncias.
**HaciaElUmbral agradece al sociólogo y periodista mexicano Rodolfo Soriano-Núñez su participación como analista en el cubrimiento por parte de este medio de comunicación sobre las revelaciones de Correctiv, medio de periodismo de investigación alemán, que días atrás publicó su informe sobre encubrimiento vaticano de abusos en tiempos de Ratzinger como encargado del hoy Dicasterio para la Doctrina de la Fe. Investigación en la que participó Miguel Ángel Estupiñán Medina, en calidad de periodista freelancer, junto al colega Juan Pablo Barrientos Hoyos, de CasaMacondo. Con Soriano-Nuñez, HaciaElUmbral insiste en la importancia de no poner la lupa solo en el fenómeno de la pederastia. Los abusos en la Iglesia también afectan a los adultos. El encubrimiento no es un asunto de manzanas podridas ni lobos solitarios. Es un problema estructural del catolicismo, que investigaciones como las publicadas en LosAngelesPress y otros medios ayudan a desentrañar, más allá de los lugares comunes.
*** Aquí el episodio de HaciaElUmbral en X con Rodolfo Soriano-Núñez:




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